sábado, 19 de noviembre de 2011

* ¿SABEMOS VALORAR LO QUE TENEMOS?

Desde pequeños nos preparamos para labrarnos un futuro: estudiamos, trabajamos, ahorramos, nos compramos un coche, la casa, el móvil, el ordenador, una buena tele, hacemos viajes... Luchamos día a día para encontrar la Felicidad. Pero me pregunto ¿Sabemos valorar lo que ya tenemos?


Cuántas veces nos hemos ido de vacaciones y decimos ¡Me voy de viaje! ;) Una sonrisa, una emoción y unos nervios nos invaden al hacer las maletas. Estamos deseando conocer nuevos sitios, nuevos lugares distintos a los que vemos todos los días, disfrutar de una nueva gastronomía, respirar otro aire. Pero luego tu espalda recuerda tu cama, tu boca tus comidas, y tu bolsillo la hucha. Es entonces cuando nos acordamos de nuestras cosas cotidianas, cuando echamos de menos nuestro sofá, nuestro portátil, la cerveza con nuestros amigos, nuestra monotonía, al fin y al cabo. Es ahí cuando, al regresar, decimos "Vengo de viaje" ;( 

Entonces ¿sólo nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo hemos perdido? 

Es como cuando tienes un novio al que dejas porque sus costumbres, manías y tics que tanto te gustaban, de repente se vuelven defectos. Y en algunas ocasiones, al cabo de un tiempo, te das cuenta que esas costumbres ya no te desagradan tanto, y te vuelven a gustar y hasta las echas de menos. Y ¿qué me decís de cuando dejamos a un ex, y lo vemos al cabo de un tiempo con otra pareja? Si lo dejamos porque no nos gustaba ¿por qué nos fastidia e incluso nos vuelve a gustar? ¿Tan caprichoso es el ser humano?

Sé que es una tarea difícil, pero realmente creo que podemos aprender de los errores, y también a valorar lo que tenemos. Sólo hay que empezar a hacernos amigos de la EMPATÍA, e ir terminando la relación con nuestro antiguo amigo el ORGULLO. Podemos ponernos en el lugar del otro, preguntarnos de vez en cuando qué pasaría si ya no lo tuviéramos. Y mucho más importante, empezar a disfrutar y a decir a las personas que queremos lo que sentimos por ellas.

Así podríamos apreciar realmente lo que hemos logrado, lo que hemos conseguido en ese día a día en busca de la Felicidad, porque si nos paramos a mirar, seguro que en ocasiones, ya hemos llegado a ella.

martes, 15 de noviembre de 2011

* VEINTEAÑEROS Vs TREINTEAÑEROS

Hoy me he despertado con una pregunta en la cabeza, ¿Me siento mejor a los treinta y pico, o cuando tenía veinte y tantos?

Cuando tienes 20 años te sientes valiente, fuerte. Acabas de llegar a la madurez, nadie te puede decir nada, puedes entrar en todos los sitios, puedes conducir tu propio coche... ¿Objetivos? Salir con los amigos, y cuanto más tarde llegues a casa mejor, conocer todos los pubs y discotecas, bailar, ligar, ligar, ligar... Si aparcaba el coche lejos, no importaba, yo era invencible y me podía acercar sola a por él. Si alguien me decía algo, no importaba, yo contestaba para defender lo que creía era justo. Mirábamos a los estudiantes de Instituto por encima del hombro, dejábamos de montarnos en autobús porque ya éramos mayores, teníamos nuestros propios coches. ¿Quedarnos en casa? Sólo si era para estar sólos o montar una fiesta. El sofá era aquel mueble que mirábamos de vez en cuando, nuestro dormitorio era nuestro Santo Grial, nuestros padres eran unos "carrozas" que ponían límites a nuestra MAYORÍA DE EDAD. ¡No había quien nos parase, el mundo era nuestro!

Y llegó un día, en que entramos en los ENTAS (30, 40, 50...). No queríamos llegar bajo ningún concepto, los treinteañeros eran unos carrozas, pero ya estábamos aquí, habíamos llegado. Sin darnos cuenta, nuestra vida había cambiado tanto, que ya ni siquiera dormíamos sólos, ya no vivíamos bajo el techo de nuestros padres, nos habíamos casado y/o independizado.

Poco a poco las salidas van disminuyendo, ya no te hace tanta gracia salir a tanta discoteca, ya no te importa recogerte antes y no cerrar el local, y en lugar de tomarte los churros a las 7 de la mañana, te los tomas los domingos a las 10 al levantarte.

¿Salidas? Donde se ponga una buena barbacoa con los amigos ¿quién quiere una discoteca? ¿Quién necesita salir de fiesta, si en casa tienes un bar con licores, un frigo con comida y una buena peli en la tele? Y de repente, ese mueble desconocido, se convierte en tu mejor amigo y primo hermano de los michelines: el sofá.

Tus padres dejan de ser esos "enemigos" y se convierten de la noche a la mañana en tus mejores amigos, a los que vas a visitar una vez a la semana, y a compartir con ellos cosas que antes eran impensables. Los temas de conversación empiezan a ser de política, de sociología, de la vida.

Y un día te levantas, y te notas distinta, no piensas igual, no sientes igual, algo ha cambiado, suena el despertador y ¡zas! tu instinto maternal se ha despertado. Ahora sí que no me preocupan las salidas, ahora sí que no me importan los locales de moda, ahora sí que estoy completa.

De repente todo cambia, todo es distinto. Miramos a los chavales de Instituto con nostalgia y no por encima del hombro, nos montamos mínimo una vez en autobús para que nuestros hijos conozcan la experiencia, y nuestros coches se llenan de juguetes y accesorios infantiles. Y ese coche de 3 puertas que con tanta ilusión enseñábamos a nuestros colegas, y que tantas historias había vivido, se convierte en un serio obstáculo, haciendo necesario cambiarlo por un monovolumen donde poder meter la silleta, el carricoche, la canastilla, ... Tus preocupaciones pasan de ser el chico que te gusta, al profesor que le toca a tu hijo ese año en el colegio.

Sí, salimos menos; sí, tenemos más canas; sí, tenemos más michelines; sí, tenemos más problemas y preocupaciones. Pero por nada del mundo cambiaría esos momentos buenos que me da estar con mi hijo, ni esas maravillosas barbacoas con la familia, y ni mucho menos esas cervecicas con los amigos, antes llamados colegas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

* La importancia de VOTAR

De cara al próximo 20N y como tema candente de conversación en casi todos los lugares a los que vamos y en donde nos informamos, me pregunto ¿Es importante VOTAR? La respuesta, sin duda, es SI.

Hé de decir que pocas veces antes me habían interesado tanto los temas de conversación, que tuvieran como protagonista a esa gran desconocida, la política. Todo lo contrario que me ocurre ahora, y me consta que no soy la única. ¿Es el momento que vivimos? Supongo que en gran medida sí es motivo el gran momento de incertidumbre, o más bien, la gran diversidad de opiniones que tenemos los ciudadanos. Y en este sentido, pienso que Twitter ha contribuído enormemente a que podamos conocer estas ideas, estas expresiones a las que antes nos era imposible o casi imposible acceder y conocer.

A este respecto, hé de decir, que el día del debate entre Mariano Rajoy y Alfredo P. Rubalcaba, disfruté muchísimo, no ya por lo que se pudo decir en dicho debate, sino tanto o más por las diferentes opiniones que pudimos expresar, leer y disfrutar los usuarios de twitter. Increíbles, originales, demagogos, excepcionales, simpáticos, contrariados, y un largo etcétera de tweets, que dejaban ver la gran pluralidad y diversidad de pensamientos e ideales que tenemos los españoles.

Y puesto que todos, repito TODOS, tenemos nuestras propias opiniones, ¿por qué no reflejarlas el 20N?

Creo que es nuestro DEBER y nuestro DERECHO aportar nuestro granito de arena en las urnas, hacernos oír, y que nos oigan.

Y doy mil gracias por tener un país en democracia donde poder ejercer este derecho.

* PRESENTACIÓN

He querido hacer este blog para evitar que las ideas exploten en mi cabeza.

Abogo a la libertad de expresión, sin faltar al respeto ni a la educación.